El valor de los socios offline en proyectos online

24 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Últimamente veo en casi todos sitios como en el mundo de internet, parece que todo tiene que ser online.

Tienes que tener blog, Twitter, escuchar LastFM, tu cuenta en Linkedin, Facebook y tropecientos servicios mas, todos online, aunque no sepas ni para lo que valen. ¿Qué aún usas el email?… no eres 2.0, estás pasado de moda.

Ojo, que soy usuario de todos los que he nombrado y me resultan realmente útiles personal y profesionalmente; no es por allí por donde quiero ir, sino por esa especie de aureola que parece que tenemos o deberíamos tener los que usamos la web 2.0 respecto a los que no la utilizan. Damos casi por hecho, que sino las utilizas es que no eres un tipo online y no puedes hacer negocios en la internet de hoy en día.

Esta semana he descubierto palpablemente que no. Me encuentro en pleno desarrollo de tres nuevas propuestas de negocio, uno que no puede estarse quieto, y en cada uno de los tres proyectos (los tres online) estoy rodeado de gente “offline”, personas que utilizan internet, pero que sobre todo saben del modelo de negocio que les atañe en cada caso, es decir, saben como hacer dinero y tienen contactos y recursos no sólo económicos para hacer que un proyecto online sea rentable en mundo real. 

Hacer dinero, algo que escasea con cada vez mas frecuencia en los proyectos online. Tengo una máxima, que tal vez sea del siglo pasado o muy “fuera de mercado” para algunos pero, según mi manera de ver los negocios, si no sabes como hacer dinero desde el primer día con tu negocio, no lo pongas, ya sea un futurista proyecto online o una zapatería.

Y si, ya se que Facebook… pero es que Facebook no pretendía ser un negocio. Lo pretende ser después.


El CD, la música digital y la industria

22 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Hoy he participado en una interesantísima conversación a raiz de un post de Alejandro Suárez y otro de Rafael Campoamor acerca del fin del CD y el futuro que le espera a la música en el medio digital.

El futuro de la música, hay es nada. El modelo del CD está agotado y desde el año 2000 vivimos en una cuesta abajo sin frenos que nadie sabe muy bien aun donde va a terminar. 

Alejandro da unas cifras muy claras; en España sólo hace falta vender 4500 copias en una semana para ser número uno. El disco de oro te lo dan con 40.000 copias, no vendidas, sino distribuidas, con un maquillaje total por parte de la industria para hacer parecer que esto sigue como si nada.

La realidad es muy diferente. Alejandro me decía que la generación entre los 20 y 30 años la hemos perdido; se ha acostumbrado a tener música gratis. Yo me atrevo a abrir el espectro entre 15 y 35 años; no consumen ni un sólo euro de música porque la tienen gratis a golpe de ratón.

Ese es gran problema, ¿cuánto vale la música?. ¿Cuál es el precio justo por comprar una canción?, ¿por escuchar una canción bajo demanda?. Siempre digo que 0,01€ comparado con 0,00€ es caro.

Creo que las discográficas se agarran al modelo de negocio tradicional en parte por esto; no quieren abrirse a internet porque consideran que en internet todo es gratis. En realidad creo que esto ha sido consecuencia de la propia tozudez de las discográficas de no reconocer el nuevo medio como hicieron cuando pasaron del vinilo al CD. Los usuarios han creído que les toman el pelo con el precio de los CDs y han pasado a la acción: a compartirlo todo en la red.

¿El futuro?. Puede ser la música sin DRM, en streaming bajo demanda o “packs” de x euros al mes por descargas ilimitadas, pero la verdad, ni con bola de cristal sabría decirlo.

Kiko Fuentes comenta que las discográficas están moviendo su negocio hacia “compañías de música” no de “discos” para poder entrar en el negocio del management, ticketing, merchandising. Pero el problema es que van a tener que hacer muchas mas cosas para ganar menos y eso es difícil de encajar cuando antes era todo lo contrario.

¿Y los artistas? Y no hablo de las megaestrellas, sino de músicos y cantantes que se ganan la vida haciendo lo que saben. Por los casos que conozco de cerca, muchos han comprendido perfectamente el cambio de paradigma. Ahora el negocio está en hacer lo que saben: tocar en vivo. Lo de hacer un disco, un poco de promoción y esperar que llovieran los royalties cada tres meses quedó en el olvido. Ahora hay que pelearse a cada fan.

¿Y los compositores? Probablemente sea el colectivo mas perjudicado en un modelo en el que la financiación venga de las camisetas, las entradas y el management. Por eso la SGAE se agarra al modelo antiguo, no quiere cambios, aunque sea a base de que paguen justos por pecadores. Pero es cuestión de tiempo, esto no da para mas.

Desde niño he vivido con la música en las venas. Tengo formación musical desde los 7 años, he pasado por casi todas las etapas de vida que tiene un disco: como músico, en la grabación, en promoción, en management y en distribución. Algunos de mis mejores amigos son músicos. En los próximos meses tengo que empezar a decidir si quiero que mi hijo se empiece a formar musicalmente, como loco está por hacerlo.

Viendo el panorama actual de la música casi prefiero apuntarle a un equipo de fútbol y que se divierta jugando porque el patio no está como para empezar a sacrificarte desde niño en el Conservatorio.

Hace unos años ser músico estaba genial; hoy…


Mis links de la semana n6

19 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Un resumen de cosas interesantes leídas esta semana en los blogs:

4 Estrategias en Loyalty Marketing de Enrique Burgos
Ideas para hacer banners más eficaces de 

Y un momento musical para el domingo: Diana Krall, jazz en estado puro



Una curiosa explicación de la crisis

18 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Vía Rodolfo Carpintier me llega un video muy explicativo con una mezcla de humor y acidez inglés realmente interesante para observar la crisis desde otro de vista.

Tal vez nos valga para evitar en el futuro modelos económicos basados en el pelotazo y el dinero fácil, aunque ya lo dudo.



La brecha digital entre generaciones

16 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Hoy me dio por pensar en la “vida real” y el “siempre online”. Realmente para mi generación, estar conectado es una actividad más. Tienes la capacidad para conectarte y desconectarte del mundo online, que no virtual, porque en el mundo online se generan conversaciones, negocios, proyectos, amistades y muchas otras cosas como en la vida misma.

Sin embargo seguimos teniendo aquello de apagar el móvil, el ordenador, desconectar. Digamos que estar online es una opción. Cuanto más atrás nos vamos generacionalmente, mayor es la barrera digital.

Mi padre es un hombre online; hablo todas las mañana a las ocho con él por el MSN, lee la prensa online, trabaja en remoto contra la oficina, utiliza Flickr para subir las fotos de sus nietos e incluso es posible que utilice Facebook. Lo de Twitter prefiero ni explicárselo. Pero el tema es que él, apaga su ordenador, apaga su móvil y por supuesto no quiere llevar el email en el móvil ni de broma. ¿Para qué? me dijo cuando se lo quise poner.

Si pienso en cualquier adolescente cercano, es otro planeta. No es que vivan online, es que no conocen otra forma de vida. Se pasan el día con el móvil encendido; el móvil no es para hablar, eso es casi lo de menos. Lo usan para conversar, navegar en internet, de reloj, agenda, notas, despertador. Nunca lo apagan, siempre está encendido porque ¿por qué hay que apagar los móviles?. Ya estaban encendidos cuando ellos llegaron.

Internet es algo que “viene” de serie con el ordenador. ¿Para que sirve un ordenador sin internet? Se preguntan ellos. Utilizan Tuenti 3 veces al día de media.

Su vida es online porque es con lo que han crecido. Y la próxima generación será aun mas digital. Mi dos hijos (6 y 4 años), aprendieron antes a manejar el trackpad que a coger un lapicero.

Mi hijo maneja mi móvil con una absoluta normalidad, moviéndose entre la pantalla táctil con una naturalidad nativa, sin apenas curva de aprendizaje.

Una imagen simpática que hoy mostraron en una de las charlas de Blogs. La Conversación y que resume la brecha digital entre dos generaciones: