El CD, la música digital y la industria

22 octubre 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Hoy he participado en una interesantísima conversación a raiz de un post de Alejandro Suárez y otro de Rafael Campoamor acerca del fin del CD y el futuro que le espera a la música en el medio digital.

El futuro de la música, hay es nada. El modelo del CD está agotado y desde el año 2000 vivimos en una cuesta abajo sin frenos que nadie sabe muy bien aun donde va a terminar. 

Alejandro da unas cifras muy claras; en España sólo hace falta vender 4500 copias en una semana para ser número uno. El disco de oro te lo dan con 40.000 copias, no vendidas, sino distribuidas, con un maquillaje total por parte de la industria para hacer parecer que esto sigue como si nada.

La realidad es muy diferente. Alejandro me decía que la generación entre los 20 y 30 años la hemos perdido; se ha acostumbrado a tener música gratis. Yo me atrevo a abrir el espectro entre 15 y 35 años; no consumen ni un sólo euro de música porque la tienen gratis a golpe de ratón.

Ese es gran problema, ¿cuánto vale la música?. ¿Cuál es el precio justo por comprar una canción?, ¿por escuchar una canción bajo demanda?. Siempre digo que 0,01€ comparado con 0,00€ es caro.

Creo que las discográficas se agarran al modelo de negocio tradicional en parte por esto; no quieren abrirse a internet porque consideran que en internet todo es gratis. En realidad creo que esto ha sido consecuencia de la propia tozudez de las discográficas de no reconocer el nuevo medio como hicieron cuando pasaron del vinilo al CD. Los usuarios han creído que les toman el pelo con el precio de los CDs y han pasado a la acción: a compartirlo todo en la red.

¿El futuro?. Puede ser la música sin DRM, en streaming bajo demanda o “packs” de x euros al mes por descargas ilimitadas, pero la verdad, ni con bola de cristal sabría decirlo.

Kiko Fuentes comenta que las discográficas están moviendo su negocio hacia “compañías de música” no de “discos” para poder entrar en el negocio del management, ticketing, merchandising. Pero el problema es que van a tener que hacer muchas mas cosas para ganar menos y eso es difícil de encajar cuando antes era todo lo contrario.

¿Y los artistas? Y no hablo de las megaestrellas, sino de músicos y cantantes que se ganan la vida haciendo lo que saben. Por los casos que conozco de cerca, muchos han comprendido perfectamente el cambio de paradigma. Ahora el negocio está en hacer lo que saben: tocar en vivo. Lo de hacer un disco, un poco de promoción y esperar que llovieran los royalties cada tres meses quedó en el olvido. Ahora hay que pelearse a cada fan.

¿Y los compositores? Probablemente sea el colectivo mas perjudicado en un modelo en el que la financiación venga de las camisetas, las entradas y el management. Por eso la SGAE se agarra al modelo antiguo, no quiere cambios, aunque sea a base de que paguen justos por pecadores. Pero es cuestión de tiempo, esto no da para mas.

Desde niño he vivido con la música en las venas. Tengo formación musical desde los 7 años, he pasado por casi todas las etapas de vida que tiene un disco: como músico, en la grabación, en promoción, en management y en distribución. Algunos de mis mejores amigos son músicos. En los próximos meses tengo que empezar a decidir si quiero que mi hijo se empiece a formar musicalmente, como loco está por hacerlo.

Viendo el panorama actual de la música casi prefiero apuntarle a un equipo de fútbol y que se divierta jugando porque el patio no está como para empezar a sacrificarte desde niño en el Conservatorio.

Hace unos años ser músico estaba genial; hoy…


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