Hacia donde va el negocio musical

12 Agosto 2008 - Publicado por Jorge Arévalo

Hacia donde va no creo que lo sepa absolutamente nadie. Las cuatro grandes compañías que acaparan el mercado, y no hablamos de empresas de tres al cuarto precisamente, andan como locas, a mi parecer dando palos de ciego, buscando la manera de encauzarnos a todos en lo que ellas consideran que debería ser éste negocio.

Pero la realidad suele ser realmente tozuda. El problema principal es que todos los modelos de negocios que se idean están basados en el modelo anterior, un modelo que ha quedado del todo obsoleto.

El modelo anterior era sencillo; las discográficas tenían el control absoluto. Una banda o artista no tenían mas opción que pasar por el aro. Tenian el dinero y sobre todo, tenian los medios a su disposición. Medios que promocionaban su música de forma generosa, previo filtro claro está de lo que interesaba de lo que no.

O sea, que si no estabas en ese círculo mágico, ya te podías olvidar de que tu música sonara en “los cuarenta siempre iguales”.

Además, una enorme cadena de distribución obligaba al cantante al ser el último mono de la feria. Los grandes mayoristas se llevaban hasta el 50% del precio de venta al público de un CD. Total nada. Los royalties del cantante pocas veces superan el 12%.

Además, para hacer una producción en condiciones, tenías que acceder a estudios que cobraban no menos de 150$ la hora. Lógicamente sólo las grandes compañias podían financiar ese tipo de producciones. Resultado, sólo los elegidos podían hacer un disco en condiciones. El resto, a las gasolineras.

Pero las normas han cambiado. Por lo pronto hacer un disco hoy cuesta una décima parte de lo que costaba hace 15 años. Todavía recuerdo perfectamente el día en el que un amigo, ingeniero de audio me dijo: Alucina con este fichero de audio comprimido. 

Era un MP3. Otro amigo, también ingeniero y productor, me dijo que el MP3 no tendría futuro porque lo que venía era el DVD Audio, utilizando tecnología 24 bits sin compresión.

El primero tuvo razón; los usuarios prefirieron perder calidad de audio pero poder compartir sus ficheros y transportarlos rápidamente en dispositivos móviles.

La revolución había comenzado. La segunda revolución llegó con la adopción masiva de lineas de alta velocidad en todo el mundo. Los ficheros de audio ahora, además de ser pequeños, se podían enviar y compartir rápidamente.

Y ahora si que comenzaron los problemas. El top manta nunca fue un problema real para la industria. Era el chocolate del loro. El verdadero caballo de Troya es la red y su viralidad.

Por una extraña razón, nunca le dejaríamos un CD a alguien que no conocemos de nada. Sin embargo nadie tiene problemas en compartir su música en la red.

Y para colmo llegó la SGAE con su canon. Pero esto merece otro post porque en mi opinión es mucho más complejo de lo que suele simplificarse. Se suele confundir demasiado rápido a artistas con compositores y a veces es lo mismo, pero muy a menudo no.

La cuestión es que en todo este tiempo, la industria de la música lo único que ha hecho ha sido defender su anticuado modelo de negocio a capa y espada. Sin ningún movimiento, tan sólo enrocandose en sus viejas ideas que tanto dinero le ha hecho ganar.

Pero el usuario ha descubierto otra forma de escuchar música. Y lo que considero más importante es que los artistas están empezando a descubrir otra forma mucho mas interesante y dinámica de llegar a sus fans.

Realmente la música no está en crisis. Nunca se ha escuchado tanta música como ahora. Jamás se ha visto a tanta gente por la calle con sus cascos escuchando música. Lo que está en crisis es la industria que no se preocupa por buscar soluciones adaptadas a la realidad e intenta parchear como puede la que le está cayendo encima.

Hace poco me decia Juan Carmona de Ketama que ahora las lentejas están en los conciertos; la idea es la misma. La gente está deseosa de música, de estar cerca de la gente que hace la banda sonora de nuestra vida.

Y ahora es cuando los artistas empiezan a ver otra forma de llevar su música. Antes el fan iba al artista. Ahora es el artista el que llega al fan, de forma directa, sin intermediarios de por medio. Las bandas, los cantantes, están aprendiendo a dar valor a sus fans.

Ya no se trata de vender; eso era antes y era muy fácil porque de eso ya se encargaban las compañias. Ahora hay que llegar al fan, hay que darle contenido de valor.

Se acabaron las estrellas que sólo estaban en el firmamento y no bajaban a la tierra nada más que a cobrar las regalías. Ahora hay que trabajarse a cada fan. 

En Territorio Musical empezamos hace tres de años con un proyecto de venta de música online. El nicho de mercado estaba muy definido (música cristiana en español), éramos el primer portal de este tipo, teniamos a la industria del genero de nuestro lado, éste tipo de música acababa de entrar como una nueva categoría en los Grammys Latinos (en los Grammys anglosajones ya estaba muy consolidada al tratarse de un peso pesado en la industria americana).

En fin casi todo de nuestro lado. La acogida de la versión beta fue muy buena a pesar de colocar online sólo un catálogo muy reducido. Sin embargo, en el fondo se trata de una versión “windows drm” de iTunes en la que nunca acabé de creer del todo.

El resultado es que no funciona ni funcionará. La solución, sin duda viralizar el site, donde los usuarios puedan comentar las descargas, poner videos, recomendar canciones, contactar con los artistas, y los artistas y compañías puedan no sólamente vender sus canciones sino también ofrecer un canal extra con sus fans, que son los que compran su producto, vender las canciones al precio que deseen de forma independiente y viralizar sus producciones.

En definitiva, nada nuevo bajo el sol. 2.0 en estado total. A ello vamos y en los próximos meses tendremos ya listo el nuevo TerritorioMusical.Com 2.0


Comments are closed.